DOS CIUDADES MEDITERRÁNEAS: MÁLAGA Y TRAPANI, UNIDAS POR EL PUENTE DEL CEDRÓN

 

Articolo pubblicato su " La Saeta de Otoño " -  Málaga, 2007


 

 

Màlaga

Trapani

   

 

 

A Beppino Tartaro, gran cofrade siciliano, con mi agradecimiento

 

 

I. - INTRODUCCIÓN

 

Hace ya unos cuantos años y, en las páginas dedicadas a las Colaboraciones de esta misma revista, pero en su edición de Cuaresma, escribíamos un artículo titulado: La Puente del Cedrón: Aclaraciones sobre una advocación[1].
En él señalábamos los motivos que creíamos podían haber tenido los primeros cofrades de la hermandad de la Puente para adoptar dicha denominación como título de su Corporación nazarena.

 

Después de mucho tiempo de investigación, nuevas líneas de estudio se nos han abierto sobre el particular ya que, en aquél entonces, sólo conocíamos tal nominación en España, pero no fuera de ella.

 

Sin embargo, cuando solamente habían transcurrido unos meses desde aquellas fechas, supimos de otra cofradía cuya designación hacía referencia  también al Cedrón de la ciudad de Jerusalén.

 

En efecto, La Caduta al Cedron, (La Caída al Cedrón, o Primera Caída) que se procesiona en la ciudad siciliana de Trapani, perteneciente a una cofradía denominada dei Misteri (Los Misterios) presenta, de la misma manera que la Corporación malagueña una advocación que alude al episodio evangélico que aconteció inmediatamente después del Prendimiento de Jesucristo en el huerto de Getsemaní.
 

 

Luego de su conocimiento, empezamos a averiguar las vías de conexión entre ambas hermandades, ya que resultaba interesante la coincidencia en la designación de las dos instituciones.

 

Ése es el motivo del presente artículo. En él pretendemos dar a conocer una serie de hechos, todos probados documentalmente, que acercan y unen las dos ciudades mediterráneas, aunque la conclusión definitiva se encuentre todavía en espera de hallazgos más certeros, a lo que no aspiramos con demasiada confianza, dada la escasez de documentación relativa a los primeros tiempos de la Hermandad malagueña y a no haber podido realizar todavía un exhaustivo estudio de los archivos trapaneses.

 

 

II.  - TRAPANI

 

 Es el nombre de la ciudad y de la provincia de la parte oeste de la isla de Sicilia, en Italia, cuyo antiguo nombre era Drépano (lat. Drepanum), a causa de la forma en hoz de su costa. Durante siglos los yacimientos de sal, sus industrias pesqueras y su artesanía del coral, crearon un entorno único de gran relevancia cultural y económica. Perteneció a la corona española hasta principios del siglo XVIII.

 

En esta ciudad siciliana se viene desarrollando, desde los inicios del siglo XVII, una manifestación pasionista cuyo nombre es el de procesión de los Misterios: “La Semana Santa más bella y completa de Italia es la de Trapani”[2].

 

Los orígenes de estos Misterios se encuentran ligados a las representaciones que, con este nombre, se escenificaban en la Edad Media, cuyos argumentos estaban extraídos del Antiguo y Nuevo Testamento.

Durante la dominación española en la isla de Sicilia (1412-1713) estas representaciones eran conocidas como Teatro de los Misterios. Allí proliferaron y se afirmaron[3].

 

A finales del siglo XVI, también, en la ciudad de Génova, se escenificaban pasajes de la Pasión y Muerte de Jesucristo bajo el término de “Casazze” o “Las Casazas”, representadas en las casas señoriales. Tales representaciones derivaron de los contactos comerciales y culturales entre España e Italia.

 

En una localidad de la periferia de Trapani, llamada “Casa Santa”, se supone que existían locales para estas representaciones. Éstas eran una procesión compuesta por niños vestidos de ángeles, monjes que se autoflajelaban y grupos vivientes cubiertos con enormes paños. Estos rituales, a menudo, fueron degenerando en farsas donde se cometían grandes excesos.

 

Más adelante, en concordancia con el espíritu de Trento, los personajes vivientes se sustituyeron por grupos escultóricos “y fueron los propios españoles, en el periodo de la Inquisición, al verse acosados por la Contrarreforma, y no queriendo renunciar a sus tradiciones religiosas, los que favorecieron la construcción de grupos”[4].

Desde los primeros años del siglo XV, la cofradía de la Preciosa Sangre de Cristo, venía celebrando una ceremonia parecida a la de “Las Casazas” genovesas y fue ella la que alentó la construcción de los primeros grupos escultóricos, “confiando el encargo a los afamados artistas trapaneses”[5].

 

En el año 1646 se produjo la fusión entre la cofradía de la Sangre de Cristo y la de San Miguel, corporación dedicada al arcángel desde la Edad Media, de cuya existencia ya se hablaba en el año 1366.

 

Se construyó, entonces, un oratorio para tener una única sede para todos los sagrados grupos, que desde 1612, salían en la procesión del Viernes Santo.

 

Por la importancia que iban teniendo estos grupos, en los años siguientes, se hizo necesaria una ayuda que significase, además,  una aportación económica para cada uno de ellos. Se recurrió, entonces, a los gremios de artesanos para sufragar los grandes gastos que suponían la puesta en la calle de la procesión.

 

 

 

2. 1. Los Pasos

 

La procesión de los Misterios de Trapani se compone de 20 grupos sagrados. Los 18 primeros son las distintas escenas evangélicas de la Pasión y los dos últimos: el Santo Sepulcro y una Virgen Dolorosa.

 

Estos pasos no están inspirados en la iconografía clásica, sino en episodios extraídos del Nuevo Testamento o de los Evangelios Apócrifos, con añadidas interpretaciones personales[6].

 

La Edad Media es la fuente en la que se inspiran las distintas representaciones de los pasos, con diferentes añadidos personales. De ahí, que se puedan ver:“soldados con uniforme español o yelmos rematados por imaginarios penachos, por no decir que a menudo los rostros de algunos personajes como el judío del <Despojo> fueron representaciones de hombres de la época, en este caso específico, parece que el judío fue realizado tomando como modelo al ayudante del verdugo de Trapani”[7].

 

En cuanto a la fecha de la realización de los pasos, no es del todo segura. En cambio, sí se conoce el contrato de concesión del más antiguo, que se remonta al 20 de abril del año 1612, cuando le fue encomendado el de “la Subida al Calvario” a los burgueses, vinateros y carreteros. En los años siguientes se estipularon los sucesivos contratos de concesión a los gremios, siendo el último el de la asignación del paso de “Jesús ante Herodes”, en el año 1782.

 

Las obras escultóricas de estos pasos fueron realizadas por los artistas trapaneses del siglo XVII, como Giuseppe Milanti, Mario Citota, Baldassare Pisciotta, Andrea Tipa, Giacomo Tartaglio, Antonio, Domenico y Francesco Nolfo.

 

En el año 1943, los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial destruyeron la iglesia de San Miguel y dañaron muchos grupos. La iglesia no volvió a reconstruirse.

 

Después de este desastre, los grupos de los Misterios cambiaron varias veces de sede, hasta que, a principios de los años 90, se instalaron en la iglesia del Purgatorio, actual sede de los mismos[8].

Se trata de una  iglesia barroca, situada en la placita del mismo nombre, y edificada en el año 1688 por el arquitecto Pietro Castro. En 1712, fue modificada por Giovanni Biagio Amico, cuya sepultura se conserva en el templo.

 

 

Los grupos pasionistas que componen la procesión son los siguientes: La Licenza, o despedida de Jesús y su Madre; La lavanda dei Piedi, o Lavatorio de pies; Gesù nell’Orto dei Getsemani La Caduta al Cedron; Gesù dinanzi ad Hanna, Jesús delante de Anás;  La Negazione; Gesù dinanzi a Erode, Jesús delante de Herodes; La Flagellazione; La Coronazione di Spine Ecce Homo La Sentenza; L’Ascesa al Calvario, La Subida al Calvario;  La Spoliazione, El Expolio; La Sollevazione della Croce, El levantamiento de la Cruz; La Crocifissione, la Crucifixión; La Deposizione, La Deposición; Il Trasporto al Sepolcro Gesù nell’Urna, El Sepulcro; y  L’Addolorata, La Dolorosa.

 

Cada uno de ellos está al cuidado de los distintos gremios y en todas las escenas e imágenes se puede ver una estrecha relación con la  Semana Santa española, en concreto, la andaluza y la murciana[9].

 

 

 

2. 2.  El grupo de La Caduta al Cedron o la Caída al Cedrón

 

De todos los grupos vistos hasta ahora, lógicamente, éste es el que interesa a nuestro estudio[10]. El 6 de abril del año 1621, según un documento notarial, levantado por Diego Martino Ximenez, se entregó el cuidado de este 5º grupo al gremio de los navegantes mercantiles (ars nautarum). Otra teoría afirma que la fecha fue la del 16 de abril y el año, 1613, ante el notario Giuseppe Testagrossa[11].

 

La obra se atribuye al escultor Francesco Nolfo y representa a Jesús arrestado, a su paso por el torrente del Cedrón. Se produce, entonces, la primera caída.

 

A las órdenes de un tribuno enfadado, dos guardias intentan levantarlo, mientras “Él dirige su mirada dulce hacia el cielo, en un acto de gran resignación”.

 

Esta escena es citada en los Evangelios Apócrifos y representa el instante en que Jesús resbala en las piedras del arroyo Cedrón o de los Cedros.

 

 

La serenidad y la belleza del rostro de Cristo, considerado como uno de los más bellos de toda la procesión, contrasta con la ferocidad de los dos fariseos y del barbudo soldado romano. En el paso va representado un velero, como símbolo del gremio al que corresponde, con las velas desplegadas[12].

 

 

 

 

III.  LA PUENTE DEL CEDRÓN: COFRADÍA DE NAVEGANTES 

 

 

Analicemos, ahora, algunos de los aspectos más destacados con relación a los comienzos de la cofradía del Santo Cristo de la Columna, en la que tuvo su origen la hermandad de la Puente.

 

Antica immagine del Señor de la Puente di Malaga, opera di de Salvador Gutiérrez de León. Foto: Archivo Hermandad de la Puente y la Paloma - Malaga

 

 

 

Llama la atención, en principio, que la primera reunión que realizan estos hermanos, para la creación de su Cofradía, se desarrolle en un baluarte defensivo, el de San Simón, y no en una iglesia, capilla, ermita o convento como hubiese sido lo habitual. Analizando la documentación existente sobre los orígenes de otras cofradías malagueñas de la época, ninguna de ellas inicia su fundación en un lugar que no fuese de características religiosas. Entonces, ¿por qué estos futuros cofrades se reúnen en una fortificación al lado del mar? La contestación a esta pregunta, como a muchas otras que nos hemos formulado en lo relativo a la historia de los primeros años de esta corporación, se ha podido llevar a cabo después de mucho tiempo de haber comenzado con la investigación.

 

Sin temor a equivocarnos, llegamos a la conclusión de que estos primeros hermanos que se reunieron aquel domingo de Cuaresma en dicha fortificación eran, en su mayor parte, gentes del gremio de la mar. Para ello, nos basamos en varios hechos, probados documentalmente que, en estas páginas, no podemos exponer por falta de espacio.

 

A finales del año de 1647, concretamente el día 5 de diciembre, un  documento público viene a reflejar, por primera vez, la denominación de la Puente del Cedrón. Se trata de una escritura de pago de los albaceas de Juan de León, cofrade de la mencionada Hermandad[13]. En la escribanía de Juan de Arenas, hallamos documentación que hace mención  a un Juan de León que, probablemente, sea el mismo al que se refiere dicho texto. Es del año 1633 y en él, el mencionado Juan de León, que es navegante, pide permiso para ir con su embarcación a Italia:
 

La Puente del Cedrón - secolo XIX -
Foto: Archivo Hermandad de la Puente y la Paloma - Malaga

 

"el nombre de Dios todopoderoso amen sepan quantos esta escriptura de fletamento vieren como yo Juan de Leon patron de mi nabio nombrado San Antonio buenaventura surto en el puerto desta ciudad de Malaga, (...) otorgo e conozco por esta escritura que fleto el dicho mi navio (...) para en el embarcar infantería y bastimentos que en el cupiere para (...) navegar desde este puerto a la ciudad de Nápoles a la parte y lugar que se me ordenare  y me obligo de asistir en este puerto y salir con el dho mi navio en compañía (...) de los demas vajeles que llevaren la demas infantería a la dha. Ciudad de Nápoles y siendo necesario hacer escala en Castildeferro y Cartagena me obligo de la hacer donde me tengo de detener el tiempo que fuere necesario (...)[14].

 

 

 

El día 2 de mayo de 1633: (...) en presencia de mi el escribano publico y testigos parecio el patron Juan de Leon patron de su navio nombrado san Antonio de Buenaventura (...) y otorgo que ha recivido de el señor don Martín Galvez Canuelos proveedor general de las reales armadas e fronteras en esta ciudad once mil y setecientos y quince rreales en moneda de vellon que es lo que montan los ochocientos y cinquenta y dos ducados de moneda de plata doble del flete de su navio del viaje que hace a la ciudad de Nápoles con la infantería que lleva a ella (...) porque lo ha recibido por mano de Juan Rodríguez de Orduña y Luis de Aleman vecinos desta ciudad y como pagados de los dichos once mil setecientos y quince reales del dicho flete (...)”[15]

 

El día 12 de mayo de 1633, cuando los cofrades del Santo Cristo de la Columna estaban formando su Cofradía, Juan de León, se presenta ante el mismo notario, Juan de Arenas, acompañado de Juan Bautista Sisto y de Domingo de Canoba, que actuaban como sus fiadores para el viaje a Italia[16]. Juan Bautista Sisto formaba parte de la nómina de hermanos del Santo Cristo de la Columna que tomaron parte en las reuniones de iniciación de la Cofradía y era capitán de la Armada Real[17].

 

Por tanto, estamos ante el hecho cierto de una cofradía de tendencia agrupacional aunque no de carácter gremial, porque, según parece, andando el tiempo, no todos los hermanos se dedicaron a la misma actividad. Ésa sería la diferencia entre hermandad piadosa y procesional de la rigurosamente gremial: “en la que había predominancia de maestros de determinado oficio, pero que estaban abiertas a otra cualquiera profesión”, en contraposición a las estrictamente gremiales cerradas a cualquier persona que  no perteneciese a la propia actividad[18].

 

Por la documentación que obra en nuestro poder, creemos estar en condiciones de afirmar que los primeros hermanos del Santo Cristo de la Columna estaban relacionados, en su mayoría, con los oficios relacionados con el mar[19], aunque, con el paso del tiempo, - y, sobre todo, con el posterior traslado de la Cofradía a la parroquia de San Juan- se fueron añadiendo otros, cuyas actividades eran distintas, pero casi todas relacionadas con el comercio y las mercaderías.

 

 

V. LA VIRGEN DE TRAPANI

 

Esta escultura en alabastro está considerada iconográficamente como la primera imagen de talla que se veneró bajo el título de Ntra. Sra. del Monte Carmelo y traída, según la tradición, del mismo monte de Palestina donde tuvo origen la Orden del Carmen a principios del siglo XIII[20].

 

Cuenta la tradición que la Virgen fue realizada por Nino Pisano en el siglo XIV para la isla de Chipre[21]. Al ser invadida por los turcos, se trasladó a Trapani, a donde llegó, según la leyenda en el mismo siglo[22]: durante el viaje la nave tuvo que afrontar una tempestad y el barco fue obligado a atracar en el puerto de Trapani. Mientras los marineros reparaban los daños, la imagen fue bajada a tierra. Cuando llegó el momento de partir, una señal indicó que la Virgen quería quedarse allí, mas el capitán, convencido de llevarla con él, decidió colocarla en un carro tirado por bueyes y dejarlo a la decisión divina. Entonces, la carreta se paró delante de la iglesia[23].

Tanto si tuvo su origen en el Monte Carmelo o en Chipre, su popularidad, difundida por los Carmelitas, fomentó que se interpretase el modelo de esta Virgen en numerosas ocasiones, llegando a existir entre el siglo XVI y el XVIII hasta 40 talleres en esta misma localidad.

 

El primer milagro de la Virgen aconteció cerca del muelle de Trapani, cuando la imagen era llevada a una casa por orden del virrey Diego Enrique Guzmán, para ser depositada por algún tiempo en la iglesia de la Madonna del Porto. A su paso, se encontró con un tullido sentado sobre su espalda, quien al verla empezó a notar que sus miembros se movían y recobraban la normalidad.

 

Ante el hecho milagroso, al contemplar el virrey la belleza extrema de la Virgen, exclamó: “Quien quiera ver una Madonna más bella, tan solo en el cielo podrá hacerlo”. Y así empezó la popularidad hacia ella que, al ser tanta, hubo que ampliar el santuario para poder albergar a tantos fieles como iban a verla[24].

 

Dada la gran demanda que existía por obtener copias de la imagen, hubo varios escultores que se ocuparon de su reproducción. Figuran los nombres de dos artistas, Domingo Cagini y Francisco Laurana, quienes dejaron sus firmas en alguna de las obras.

 

Con el paso del tiempo, se fueron haciendo copias pequeñas para uso devocional personal, en alabastro, terracota o madera: “Muchos compran la imagen esculpida en alabastro y se la llevan a su tierra natal, escribe un autor”[25]. También se hicieron en coral, material que era muy abundante en la isla.

 

La Madonna de Trapani  se halla en el santuario de la Annunziata, en una iglesia que era meta de los peregrinos. Fue edificado durante los siglos XIII y XIV en estilo gótico, transformándose después en barroco, en la segunda mitad del siglo XVIII, por G. Biagio Amico. De la antigua construcción, solo se conserva la fachada con el rosetón y un pórtico del siglo XV.

 

En el interior de la iglesia, una nave única contiene dos capillas: a la izquierda, la de los Marinos, que es del siglo XVI, con características torres en forma de ángulo. Es un claro ejemplo de la arquitectura insular, que une elementos de estilo árabe, bizantino, normando, suevo, catalán, claramontano y renacentista. La capilla es de planta rectangular, cubierta con una cúpula. En las paredes se colocan nichos con forma de concha, a juego con la gran concha del ábside; a la derecha, la capilla de los Pescadores, del siglo XV, con muchos exvotos ofrecidos por los pescadores salvados milagrosamente. Desde el suelo sube una bóveda gótica, para rematar en lo alto con una cúpula octogonal apoyada sobre  jambas y arcos góticos. En los triángulos que forman la cúpula se pueden admirar escenas del libro del Génesis pintadas en el siglo XVI. 

 

Detrás del altar mayor está el santuario, o sea la capilla de la Virgen, a la que se llega a través de dos portales de mármol fechados en el siglo XVI. En el fondo de la capilla hay un magnífico arco obra de los Gaggini (Antonio y Santiago) realizado entre los años 1531 y 1537. Debajo del baldaquino del altar de la capilla está situada la estatua de la "Madonna di Trapani" maravillosa escultura de mármol de refinada hechura. Está concebida a la manera de las Vírgenes bizantinas, de pie con el Niño sobre su brazo izquierdo, quien mira embelesado a su Madre. El brazo derecho de ella, flexionado y levemente dirigido hacia su Hijo.

 

En Málaga, existe una imagen de la Virgen de Trapani, descubierta recientemente en los trabajos de restauración que se han llevado a cabo en la fachada de la parroquia de la Divina Pastora y Santa Teresa.           El edificio actual procede del antiguo convento de los Padres Capuchinos, cuyo trazado, del siglo XVII, se debió al maestro mayor de la catedral Pedro Díaz de Palacio. Las obras concluyeron el día 19 de abril del año 1632[26].       La construcción que interesa a nuestro estudio es la concerniente a la iglesia del cenobio, principalmente, la fachada. 

 

Prima del restauro - Foto: Víctor M. Luque Mata

 

En el segundo cuerpo de la misma, una austera ventana rectangular se remata con un pequeño alero de tejas semicirculares. Debajo de esta única abertura, se sitúa una hornacina con la escultura de una Virgen con el Niño, cuya exacta procedencia no ha sido descubierta hasta que empezaron los trabajos de restauración y se vio detenidamente la efigie[27].

 

Una vez bajada la Virgen, se advirtió de que se trataba de una Madonna realizada en alabastro del estilo de las fabricadas en Trapani[28].

Al ser nuevamente colocada en su lugar original, éste también se ha visto transformado en cuanto al tratamiento de la textura y coloración mural, oscureciéndose en su conjunto,  lo que permite una mejor visualización de la efigie.

La hornacina se encuentra adornada en su fondo con una decoración en forma de concha avenerada, simulando, curiosamente, a la que la Virgen original de Trapani posee en su santuario[29].

 

 

Dopo il restauro - Foto Mª Encarnación Cabello Díaz

 

 

 

V. RELACIÓN MÁLAGA - TRAPANI

 

En 1588 también hubo hambre y escasez, recurriéndose a las cosechas de las tierras interiores de la provincia y al trigo de la mar, proporcionado como en otras muchas ocasiones  por la isla de Sicilia[30].

Felipe II dio orden para que se condujesen desde Sicilia y Nápoles todo el trigo que Málaga necesitaba[31].

 

La documentación más reveladora del contacto comercial existente entre Málaga y Sicilia se encuentra en el Archivo Municipal. Allí hemos encontrado varios legajos que especifican estas transacciones marítimas en la segunda mitad del siglo XVII. Así, por ejemplo:-          El patrón Jerónimo Caballero, genovés, por orden del marqués Juan Esteban Oneto, vecino de la ciudad de Palermo, quiere cargar de trigo su embarcación y descargarla aquí en Málaga o en la ciudad de Cádiz[32].-          Fletamento: el capitán Bartolomé Rapalo, genovés, se obliga a traer a Málaga o a Cádiz el trigo en un documento que se inicia de la siguiente manera:En el nombre de Dios nuestro Señor Amén. Sepan los que esta escriptura de fletamento vieren como yo el capitan Bartolomé Rapalo de nación genovés que lo soy de mi navio nombrado San Nicolás y buenaventura surto en este puerto de Malaga (...) otorgo que fleto el dicho mi navio, a Jacinto Pesso y a Juan Luis Cartavori mercaderes compañía de la nación genovesa residentes en esta ciudad en nombre y por cuenta del sr. Marques Juan Esteban Oneto vecino de la ciudad de Palermo para que los susodichos puedan cargar el dicho navio de trigo en los puertos que adelante iran declarados el cual me obligo de navegar y traerlo a el puerto de esta dicha ciudad de Malaga o a el de la de Cadiz donde los susodichos me ordenaren y en este fletamento por ambas partes se han de guardar y cumplir las condiciones sigientes—Lo primero con Condisión que respecto de que de presente el dicho navio esta cargado de trigo y con el ha de ir a la ciudad de Cadiz luego que lo ay descargado con el primer buen tiempo que tuviese me e de poner a la vela y venir a este donde me he de detener tiempo de veinte y quatro oras para que los dichos fletadores me entreguen las cartas y ordenes que he de llevar para dicho señor Marques Juan Esteban Oneto o otras personas y aviendolas recibido me e de poner a la vela teniendo tiempo favorable y e de hazer viaje a la ciudad de Palermo, Trapani, y en quialquiera de las partes me he de detener tres dias corrientes para tomar las ordenes que me diere dicho señor marques con condicion que dicho señor marques Oneto me ha de dar orden para que haga la dicha carga en uno de los cargaderos de Jaca y Jorgenti en cualquiera de ellos (...) con condicion que para la ida a la dicha ciudad de Palermo o Trapani no he de poder hacer flete alguno si no fuera para estas dos ciudades, que si lo hiziera para otra parte e de ser condenado en quinientos pesos para dichos fletadores por los quales me puedan apremiar (...)”

 

El documento está firmado en Málaga el día 19 de diciembre del año       1665, siendo testigos Gaspar Polanco, Antonio de Villalta y Alonso Velasco, todos ellos vecinos de esta ciudad[33].

 

 Otra escritura parecida a la anterior es la otorgada por Juan Aybardo, inglés, para poder fletar su barco a cargo de Jacinto Pesso, genovés, en nombre de Juan Luis Cartavori, su compañero para que puedan cargar de trigo en los puertos del reino de Sicilia:“ (...) y e de hazer viaje a la ciudad de Palermo donde e de asistir dies dias naturales y corrientes y en ellos e de tomar la Horden que me diere el Marques Juan Estevan Oneto para rrecevir dicha carga de trigo y e de partir desde la dicha ciudad de Palermo a uno de los cargaderos (roto) que es en termino=CastelLamar= del Golfo=Trapani=Jaca= Siculiana=y Sorrento= en uno de (roto) ellos donde e de resebir la dicha carga y no en otro alguno y con la condicion que E de poder cargar el dicho mi navio de sal a la yda en la mata o en Ibissi y descargarla en Genova sin que por esto sea visto contravenir a este fletamento (...) En la ciudad de Malaga en onze dias del mes de Junio de mill seiscientos y sesenta y cinco años[34].

 

Archivio Municipale di Málaga

 

 

Otro documento similar es el de Jacinto Pesso, quien realiza una escritura de fletamento, otorgada el día 8 de junio de 1665,  contra Juan Antonio Burro, genovés, dueño de una embarcación denominada San Antonio de Padua y San Antonio Abad, surta en el puerto de Málaga con destino a Sicilia para transportar trigo:“(...) Lo primero con condición de que con el primer buen tiempo que tubiere Ede salir deste puerto de Malaga haziendome a la vela y E de yr con el dicho mi navio a cargar de sal y llebarla a la cudad de Genova y habiéndola descargado E de hazer viaje con ambos navios al puerto de la ciudad de Palermo y abiendo llegado a el E de entregar las dichas cartas que dichos fletadores me dieren al Marques Juan Estevan Oneto y habiéndolas dado me E de detener en el dicho puerto dies dias corrientes para que en ellos el dicho Marques me de la Horden que E de guardar para resevir la dicha carga que a de ser en uno de los cargaderos de termino, Castel lamar, del Golfo, Trapani, Jaca, Siculiana y Sorrento, o qualquiera de dichos puertos de manera que en uno solo E de tomar la dicha carga de trigo y no en mas”[35].

 

El que se expone a continuación, presenta la peculiaridad interesante del nombre del barco que es el de Nuestra Señora de Trapana y San Alberto y el del capitán, cuya denominación es Francisco de Obregón Abendaño y Acuña. Nombre y apellido (Abendaño) muy significativos en el pasado de la hermandad de la Puente y en el futuro siglo XVIII: En la ciudad de Malaga en treinta y un dias del mes de mayo de mil y seiscientos sesenta y siete años ante mi el escribano y testigos parecio Miguel Xabta de nación siciliano capitan del navio nombrado Nuestra Señora de Trapana y San Alberto rresidente en esta ciudad a quien doi fe que conozco y dejo otorgado que se obliga de llevar desde este puerto a la ciudad de Nápoles la infantería que le fuere entregada en el dicho su navio de la que a levantado el capitan don Francisco de Obregón Abendaño y Acuña de horden del excelentisimo señor Don Pedro de Aragon virrey de Nápoles para reclutar el tercio que sirbe a su magesta en aquel rreyno, y asimismo se obliga de rresivir y llevar la infantería que ubiere levantado para este efecto (...)”[36].

 

 

Archivio Municipale di Málaga

 

 

En el mismo legajo, existen otras escrituras de fletamento a Nápoles también con mismo nombre de Francisco de Obregón Abendaño y Acuña otorgadas el día 31 de mayo, el 15 y el 16  de abril de dicho año[37]. En la del día 15 de abril, D. Fernando Enríquez de Ribera, caballero de la orden de Santiago pagó una cantidad de dinero a Domingo López Mondragón, fabricador de bizcocho, para el sustento de los soldados que iban a Nápoles, a la orden del capitán Francisco de Obregón Abendaño y Acuña.

 

Al margen de estos relatos históricos, vamos a exponer ahora otros textos en los que también se hace mención de la ciudad de Trapani, lo que demuestra la familiaridad con la que se hablaba de esta ciudad en Málaga.

 

Pensamos que es importante señalarlos porque se trata de versos escritos por Juan de Ovando y Santarén, el  que fuera, durante muchos años, hermano mayor de la cofradía del Santo Cristo de la Columna –y no de La Puente del Cedrón, como se sigue manteniendo-, quien en su obra titulada Festín de las Musas y noches de Apolo dice:  “(...) infinitas sartas de corales, (lindas joyas para Mengas!) por quienes/ pudieran hazer mayores estremos, sin perderlos, puès no los gozaban/ y, eran tàn estremados = mejores que los de Trapana de Siçilia/ porque todos eran orientales, traidos de Artia, donde naçen en la/ Çhina, y sus arreboles eran de los màs rubicundos=/[38].

 

Por otro lado, la obra literaria más importante escrita por Juan de la Victoria Ovando y Santarén, denominada Ocios de Castalia en diversos poemas está dedicada a D. Juan Gaspar Enríquez de Cabrera, quien, entre otros títulos era “Señor de las Varonías de la Ciudad de Alcamo y Cacamo y Calatafimi[39].

 

Alcamo es una ciudad perteneciente a la provincia de Trapani, situada en el centro del golfo de Castellammare; Caccamo, está en la provincia de Palermo y Calatafimi, es una población perteneciente también a la provincia de Trapani.

 

En esta obra, Ovando le escribe un poema fúnebre al padre del citado D. Gaspar, llamado D. Juan Alfonso Enríquez de Cabrera, quien fue  Almirante de Castilla y virrey de Nápoles (1644-1646) bajo el reinado de Felipe IV[40]. Dedica otros versos al conde de Castrillo, presidente de Castilla y virrey y capitán general de Nápoles (1653-1658)[41]. Otros al conde de Oñate y Villamedina, virrey y capitán general del reino de Nápoles (1648-1653)[42].

 

Para esta misma obra, desde algún lugar de Italia, escribió Ovando, en el año 1648, un poema en italiano a un amigo suyo, glosando las bellezas de Nápoles: “Questa Napoli esser, lettore, crede[43]. Dejó también plasmada allí, una Fábula dedicada a Sicilia:  “(...) cielo aislado entre sus ondas / de Sicilia el fértil sitio (...) Mira a otra isla que es Malta (...) Haze punta en tres escollos (...) en los campos de Trinacria/ hizo fuga el dios estigio (...) Engañoso, el Mongibelo[44] (...) y sobre un alado grifo vio de Sicilia, en el ayre, el triangular paraíso”[45].

 

En la quinta parte de Ocios de Castalia..., unos extensísimos versos dedicados a la “Descripción de Málaga” mencionan así a Sicilia: “Bellísima dilata Babilonia / de edificios en fábrica elegantes /que a la Tinacria admiran (...)”[46]; “Del mar la Torre Gorda por divisa / quanto es en nuestras castas celebrada,/ es un Etna del bárbaro precisa (...)”[47]; “Deste Mediterráneo ser pudiera mayor que el otro Faro de Mecina (...)”[48].

Cuando en este relato de la “Descripción de Málaga” describe las explosiones de pólvora ocasionadas por los molinos, vuelve a insistir otra vez en la comparación con el Etna: “El fatal de la Pólvora Molino, / oficina que incluye en sí a Vulcano, / retirado su negro torbellino / labra con abundancia en este llano / fuerte compuesto del salitre fino, / que reducido a tan pequeño grano, / sabe abortar, quando encendido brama, / Mongibelos de ardor, Etnas de llama[49].

 

 Del mismo modo, compara la sierra de Mijas con el Etna: “Más cercana se ve la sierra de Mijas, / malacense, si no siciliano / Lilibeo de peñas y de guijas;[50]. Y la localidad del Arroyo de la Miel con el monte Hybla (hoy Ibla), situado en Sicilia, famoso por su miel: “Su licor un Arroyo buelve hibleo, / porque su curso de la Miel se llama;”[51]. Vuelve a nombrar el Etna en un poema llamado “Trágico elogio en octavas”: “(...) y por el ayre sus ardientes giros, / del corazón en rápidos desmayos, / Ednas saliendo, se congelan rayos (...)”[52].

 

 

Recientemente, en el Archivo Histórico de Trapani,  ha aparecido un documento (esperemos que sea el primero y no el último) en el que queda reflejado el nombre de Málaga como consecuencia de la presencia allí de un barco procedente de esta ciudad. Se trata de un texto hallado por el historiador e investigador Salvatore Accardi - al que agradecemos de manera extraordinaria su colaboración en este asunto-, relativo a una embarcación malagueña, a la que se somete a cuarentena como sospechosa del contagio de una enfermedad[53].

 

 

 

 

 

VI. CONCLUSIONES

 

El exponer aquí tantos hechos relacionados con la ciudad siciliana de Trapani guarda relación con la conclusión a la que hemos llegado, después del estudio efectuado sobre la hermandad de la Puente en el siglo XVII.

Las dos únicas ciudades en el mundo, que sepamos, denominan a una procesión de Semana Santa con la advocación del Cedrón, son Málaga y Trapani, pero ¿cuál podría ser el motivo de la coincidencia?

Después de investigar las dos hermandades por separado, llegamos a extraer los siguientes datos:

-    El primero y principal, es que se trata de entidades religiosas formadas por navegantes o gentes relacionadas con la mar.

-     Las dos ciudades se enmarcan como puertos de salida, de  tránsito y de llegada en las rutas que iban hacia Nápoles.

-      Ya se ha visto la documentación existente en Málaga sobre la incidencia en el puerto de Trapani.

-       Se expuso, en el primer documento que se hacía mención a la hermandad de la Puente, el nombre de Juan de León.

 

-      También se ha señalado otro documento anterior en el que Juan de León, a través de una escritura de fletamento, pedía permiso para ir a Nápoles. La fecha era 1633.

-       La cofradía de Trapani denominada la Caduta al Cedron, existía desde el año 1613.

-       El santuario de la Virgen de Trapani, era meta de los marinos y navegantes.

-      Luego no es aventurado pensar que los cofrades malagueños que hacían la ruta hasta Italia, pasando por Trapani, llegaran a dar gracias a la Virgen a dicho santuario y a pedir una feliz navegación  a buen puerto.

-          Conociendo la existencia de la cofradía de los navegantes trapaneses, es muy posible que los malagueños se fijaran en la advocación que los sicilianos habían dado a su imagen titular. A tenor de los versos de Ovando, que se han  expuesto, es notoria la familiaridad de los navegantes malagueños, y en este caso, de los cofrades de San Juan, con la isla de Sicilia y con Trapani, en especial.

-          Por  todo ello, pensamos que la denominación Cedrón pudo venir  importada desde Trapani y, una vez aquí, se cambió el término “Caduta” o Caída, por el de “La Puente”, puesto que la primera caída de Jesucristo tuvo lugar atravesando el puente sobre el torrente Cedrón que, como se ve en una de las fotografías, también figura en el paso siciliano.

 

 María Encarnación Cabello Díaz

 

 


[1] La Saeta, nº 23, Málaga, 1999, pp. 116-119.

[2] LANZAFAME, G., La Mater Dolorosa en la Semana Santa de Sicilia, Andalucía, Malta e Hispanoamérica, Córdoba, 2005, p. 123.

[3] http://wwwprocessionemisteritp.it/. La mayoría de los datos sobre la procesión de Trapani han sido aportados por Beppino Tartaro, autor también de los textos publicados en Internet.

[4] Ídem.

[5] Ídem.

[6] Sin embargo, los Misterios de Caltanissetta, también en Sicilia,  sí están inspirados en la iconografía clásica.

[7] Ídem. Recordemos la tradición malagueña, difundida por Narciso Díaz de Escovar, que cuenta que  el famoso personaje El Berruguita de la hermandad de la Puente del Cedrón retrataba el rostro del jefe político Vicente González Moreno, quien decretó y llevó a cabo el fusilamiento del general Torrijos y sus compañeros (CLAVIJO GARCÍA, A., “La Semana Santa malagueña en su iconografía desaparecida”, en Semana Santa en Málaga, Málaga, 1987).

[8] Distintas sedes de los pasos: 1946, Abadía Grande; 1947-57, iglesia del Colegio; 1958, iglesia de Santa María del Jesús; 1959; iglesia de la Inmaculada; 1960-1978, cerca de la iglesia del Purgatorio; 1979, iglesia de San Domenico; 1986-1989, San Domenico; principios de los 90, iglesia del Purgatorio, donde están en la actualidad.

[9] En una ciudad mediterránea como Tarragona, existe una procesión denominada El Santo Entierro, organizada, como en Trapani,  por la Venerable Congregación de la Purísima Sangre, cuyos orígenes se remontan al año 1550. Del mismo modo, estaba organizada también por los gremios y cuenta, en la actualidad con un total de 19 pasos. Las similitudes con la procesión siciliana son muchas (CASTELL I NIERGA, J., “Otra Semana Santa”, en Jerez en Semana Santa, Cádiz, 2007. Queremos expresar nuestro agradecimiento al autor del artículo citado.

[10] Aunque en todos ellos se pueden estudiar las semejanzas con cofradías andaluzas y malagueñas.

[11] Información facilitada por Beppino Tartaro y Salvatore Accardi.

[12] Texto de Beppino Tartaro.

[13]  A(rchivo) H(istórico) P(rovincial) de  M(álaga),  Escribanía de Jaime Blanco, leg. 1759, fol. 313.

[14] A. H. P. M., Escribanía de Juan de Arenas, leg. 1313, fols. 246- 247 v.

[15]  Ibídem, Escribanía de Juan de Arenas, leg. 1313, fol. 442.

[16]  Ibídem, fols. 468-469 v.

[17]  Ibídem, Escribanía de Diego Beltrán, leg. 1495, fol. 474.

[18] VILLAS TINOCO, S., Los gremios malagueños durante el reinado de Felipe V, Málaga, 1981, p. 22.

[19] Aunque no se trataba de una hermandad pasionista, en el año 1636, una de las cofradías más populares en Málaga era la de San Telmo, patrono de los navegantes, cuyo arraigo en esta ciudad arranca de los tiempos de la Reconquista (LLORDÉN, A., y SOUVIRÓN, S., Historia documental de las cofradías y hermandades de Pasión de la ciudad de Málaga., pp. 156 y 177).  

[20] MARTÍNEZ CARRETERO, I.,  “Origen de la advocación del Carmen y su expansión popular en Andalucía” en Las advocaciones marianas de gloria, Actas del 1 Congreso Nacional, t. II, Córdoba, 2002, p. 309.

[21] Ídem: “Lo que sí se sabe cierto es que la estatua fue llevada a Trápani en el siglo XIII por los pisanos que huían de los sarracenos. La Dra. Mª Pía Sibila Cosentino, fundándose únicamente en los rasgos estilísticos de la imagen, la atribuye a la escuela de los Pisano, a Juan Pisano concretamente (1245-1314), hijo de Nicolás”; Otros autores como Kruft, sigue diciendo Martínez Carretero, opinan que la imagen pudo tener su origen en el Este, por una supuesta inscripción siria, pero de un escultor pisano que tendría su residencia allí en la primera mitad del siglo XIV.

[22] La fecha exacta de su llegada es un tanto controvertida.

[23] DI LEO, Mª A. Feste popolari di Sicilia, Roma, 1997. Esta autora cuenta otra leyenda más similar a la anterior. También hay en ella relación entre la Virgen y los marineros y pescadores.

[24] SCARCELLA, G., Il Santi di Sicilia, Palermo, 2001, p. 78.

[25] MARTÍNEZ CARRETERO, I., Op. cit.

[26] El primitivo convento de los Capuchinos se hallaba situado en la ermita de Santa Brígida, en el camino de Casabermeja, en el año 1620. Ver REDER GADOW, M., “La Divina Pastora y la presencia de los Capuchinos en Málaga”, en Las Advocaciones marianas de gloria, Actas del 1 Congreso Nacional, t. I, Córdoba, 2002.

[27] Queremos expresar nuestro agradecimiento a Victor M. Luque Mata, por su información y por las fotografías de la Virgen realizadas anteriormente a su restauración.

[28] El informe de la restauración de la imagen se debe a Pablo Pastor Vega, arquitecto técnico de la rehabilitación de la fachada, quien lo publicó en el Boletín informativo Divina Pastora, nº 20, abril, 2007.

[29] En España hay bastantes imágenes de estas vírgenes, en zonas como Sevilla, Cáceres, Pontevedra, Burgos, etc.  Por su cercanía a Málaga, y a la Orden religiosa citada,  ya que también estuvo colocada en el convento de los Capuchinos, citamos una imagen que había en Sevilla, la Virgen de Trapana –¿podría se la misma que la de Málaga?-  “traida de Italia por los PP. Vocales de esta provincia que fueron a Roma al Capítulo General” (Archivo Histórico Provincial Capuchinos de Andalucía, lib. 272. Libro primero historial de este convento de menores capuchinos de nuestro N. S. P. San Francisco de la ciudad de Sevilla: 1805. La clasificación de los documentos de este Archivo es provisional, puesto que se encuentra en proceso de reestructuración). Queremos mostrar nuestro agradecimiento a Antonio Valiente, archivero y a Gonzalo José Martínez del Valle, ayudante.

[30] RODRÍGUEZ ALEMÁN, I. El puerto de Málaga bajo los Austrias, Málaga, 1984, p. 177.

[31] Ibídem,  p. 176.

[32] A (rchivo) M (unicipal) de M (álaga). Protocolo de secretaría y escribanía de cabildo, leg. 30, vol. 1º, fol. 509.

[33] A. M. M. Protocolo de secretaría y escribanía de cabildo, leg. 30, vol. 1º, fols. 526- 527 v.

[34]  Ibídem, vol 2º, fol. 326. 

[35] Ibídem, fol. 334.

[36] Ibídem, leg. 31, vol. 1º, fol. 955.

[37] Ibídem, fols. 956, 1.184 y 1.167.

[38] OVANDO Y SANTARÉN, J. de la V., Autógrafos (Manuscrito Muñoz Rojas), Transcripción, texto y estudio introductorio de Cristóbal Cuevas y Salvador Montesa Pelayo,  Málaga, 1997, p. 238. En estos versos hace mención a los corales de Trapani en Sicilia, que eran considerados como los mejores de Europa. La misma afirmación la vuelve a repetir unos cuantos versos más abajo.  

[39] OVANDO Y SANTARÉN, J. Ocios de Castalia en diversos poemas, Edición, introducción y notas de Cristóbal Cuevas García, Málaga, 1987, p. 107.

[40] Ibídem, pp. 126 y 127.

[41] Ibídem, p. 127.

[42]Ibídem, p. 132. El mismo Ovando estuvo en Nápoles en la rebelión del pueblo napolitano.

[43] “Ésta es la Nápoles que ví, lector, créelo”, OVANDO Y SANTARÉN, J., Ocios..., p. 157.

[44] Denominación de la montaña que forma el volcán siciliano Etna. Esta última designación es para el cono volcánico. Vuelve a nombrar al Mongibelo en su obra “El Festín de las Musas y Noches de Apolo”, publicada en Autógrafos: “De la quilla a las gatas embutidas / en Mongibelos que fabrican fieras (...)”, p. 222;  Otra vez en:  “Discurrían  por el viento clarísimas exhalaciones con / duración vistosa, y ençendidos cometas de fuego, que sin / influir, más, que Mongibelos divertían la atención (...)”, p. 247.

[45] OVANDO Y SANTARÉN, J., Ocios..., pp. 415, 416, 419, 424, 426.

[46] Ibídem, pp. 438 y 439.

[47] Ibídem, pp. 457 y 458.

[48] El estrecho de Messina separa Sicilia de Calabria, OVANDO Y SANTARÉN, J., Ocios..., p. 458.

[49] Ibídem, p. 465.

[50] Ibídem, p. 469. “Lilibeo” es otra denominación del Etna.

[51] Ibídem, p. 470.

[52] OVANDO Y SANTARÉN, J., Poemas Lúgubres. Corpus elegiacum en memoria de la muerte de su esposa, Edición, introducción y notas de Cristóbal Cuevas García,  Málaga, 1989, p. 124.

[53] Archivo del Senado de Trapani depositado en la Biblioteca Fardelliana. Registro di copia lettere numero 173 per gli anni 1750/1751. Documento facilitado por Salvatore Accardi, al que agradecemos, nuevamente, su aportación y ayuda.

 

 

María Encarnación in occasione del trasportoo del Cristo de la Sangre - 2008

 

 

 

Il file in PDF dell'articolo pubblicato su La Saeta de Otoño

 

 

 

Un sentito ringraziamento alla cara amica María Encarnación Cabello Díaz

 

©  2008 - www.processionemisteritp.it

 

Inizio pagina